Historias Iberoamericanas: Hernando de Magallanes, exploración y descubrimiento del río Uruguay

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Walter Rela
De los pilotos portugueses (se nacionalizó en España en 1518) al servicio del rey Carlos I, que emprendió la hazaña de navegar por el Atlántico Sur, llegó a la región más austral, atravesó el paso o estrecho que bautizó como de Todos los Santos (y que llevó después con justicia histórica su nombre para inmortalizarlo) y a cuya embocadura llegó el 21 de octubre de 1520 y alcanzó la salida al océano Pacífico el 1 de noviembre, fue sin duda Hernando de Magallanes uno de los más grandes. En cuanto a su presencia en el río de la Plata (enero 11 – febrero 1 de 1520) tuvo enorme importancia porque uno de sus capitanes Juan Rodríguez Serrano, bajo su orden directa con un navío de menor porte desde la desembocadura del arroyo San Pedro, se internó en el río Uruguay en dirección S–N hasta llegar a la desembocadura de los arroyos Caracoles grande y chico (próximo a la hoy Fray Bentos, en Uruguay), convirtiéndose en su descubridor.
1517. Después de abandonar Portugal, donde el rey D. Manuel le rechazó su proyecto de llegar a las islas de las Especias por una ruta occidental, a través de un estrecho o paso en el Atlántico Sur, Magallanes llegó a la corte de Carlos I ofreciendole sin cambios.
Lo acompañó el cosmógrafo Rui Faleiro de reconocido prestigio en Europa, quien se interesó en integrar la futura armada, pero como murió repentinamente, le dejó a Magallanes valiosa información náutica, que después aprovechará.
El rey de España convencido de sus argumentos y de que éstos no involucraban los dominios portugueses, aprobó el proyecto.
1518. 22 de marzo. Comprobando que estaban fuera de litigio, firmó la Capitulación en Valladolid y nombró a Magallanes capitán general de la Armada y “gobernador de todas las tierras que encontrara”. (Archivo General de Indias /Relaciones y Descripciones.
v. Navarrete, v4º. de Colección de Viajes).
A partir de entonces, dispuso de una Armada formada por cinco naves: la capitana Trinidad, la Concepción (cuyo contramaestre era un probado piloto como Juan Sebastián Elcano), la San Antonio, la Santiago y la Victoria. La dotación era de 150 hombres.
1519. agosto 10. Salió del Guadalquivir para arribar a Sanlúcar de Barrameda. setiembre 20. Partió de Sanlúcar, hizo escala en Canarias, bordeó la costa africana hasta Sierra Leona, y de allí puso proa rumbo a las costas del Brasil. Permaneció 15 días anclado en la bahía de Guanabara (Rio de Janeiro) para aprovisionamiento.
Siguió por la costa atlántica en dirección S. E. hasta alcanzar un río “que se creía que era un canal por el cual se pasaba la mar del Sur”. (río de Solís, después de la Plata)
1520. enero 10. Llegó al cabo Santa María (dato del piloto Francisco Albo, que como se sabe sólo consigna testimonios de navegación, en ningún momento alude ni al paisaje ni a los habitantes, como hizo Pigafetta), que dice lo reconocieron por los “tres cerros” (“que se divisan desde afuera del inmediato cabo de Castillos”), que parecían “islas” en opinión del piloto portugués Juan Lopes de Carvalho, que además de saberlo por referencias del otro portugués Juan de Lisboa que estuvo en el río de la Plata en 1512 y fue uno de los tripulantes de Solís que se internaron en el Mar Dulce. enero 11. Magallanes buscó la bahía de “Castillos” (actual Rocha) donde fondeó
debido a la fuerte tormenta de verano desatada en la región. enero 13. Reconoció la parte N. del río de Solís y entró de lleno siguiendo la dirección E–O, para explorar su margen. 2 enero 14–15. Siguió la misma ruta hacia el O y divisó “una montaña hecha como un sombrero” (cerro de Montevideo) a la que le dieron el nombre de Monte Vidi (V. Diario de Albo).
enero 16. Fondeó próximo a la isla de San Gabriel (conocida por los marinos españoles desde Solís). Se dice que el capitán ordenó que una de las pequeñas embarcaciones de la flota, la Santiago “explorace lo más posible la costa N.” y se internase de ser posible
rumbo N.O., “por si había paisaje” (v. Albo).
Al mismo tiempo La Trinidad al mando de Albo exploró durante dos días la costa S. del río (buscando el estrecho a las Molucas), llegando (según Madero) a la “actual caleta de la Ensenada”. enero 31. La Santiago en los 15 días de viaje en dirección N.O. llegó a descubrir un
importante río que desembocaba en el de Solís y que no era otro que el río Uruguay. El piloto de la misma Juan Rodríguez Serrano tuvo el mérito de haber sido su explorador.
Mientras tanto las otras dos naves de porte, La Concepción y Victoria (que cumplirá la gran hazaña de la circunvalación a la tierra) quedaron ancladas en San Gabriel en espera de reunir nuevamente la armada. febrero 1. Aprovisionamiento de agua potable y leña para seguir la travesía por el
Atlántico Sur. febrero 2. Día de la Virgen de la Candelaria, llegaron a Montevideo y anclaron a “cinco leguas del cerro” antes de seguir en dirección O–E hacia el océano. febrero 4–5. Prepararon la partida. febrero 6–7. Siguiendo el rumbo trazado fondearon a “9 brazas, como a 7 millas del cabo de Santantón”, que llamaron después “cabo Blanco”.
En ese día concluyó la exploración del río de Solís (de la Plata) por la expedición de Hernando de Magallanes tal como lo documenta Pigafetta.
Lo que sigue del viaje de Magallanes corresponde a su navegación en el Atlántico Sur, la llegada al puerto de San Julián (Patagonia), la atroz hambruna que los persiguió desde la salida del río de la Plata, la rebelión encabezada por funcionarios reales que iban a bordo con el capitán Esteban Gómez como cabecilla.
Superado el complot y ordenado el castigo previsto por las ordenanzas de la corona, Magallanes siguió por la zona meridional (el 24 de agosto) hasta alcanzar (el 21 de octubre) la embocadura de un estrecho que llevando después su nombre lo inmortalizará en una historia. Todo culminó el 1 de noviembre Día de Todos los Santos. Después de 38 días de dificultosa navegación alcanzó el otro océano, el Pacífico, marcando el rumbo
hacia las Molucas.
1521. Encontró un archipiélago que llamó de San Lázaro (después Filipinas). abril 25. En trágico combate con los nativos de la isla Mactán (cerca de Cebú), perdió la vida junto con otros tripulantes.
Fue necesario introducir cambios drásticos en los mandos de las naves, así los capitanes Juan Sebastián Elcano, Gonzalo Gomes de Espinoza y Giovanni Battista de Punçorol, pasaron a ser comandantes de la flota cada uno con sus respectivos navíos. noviembre 8. Después de algunos duros sucesos (vía de agua irreparable) que obligaron a quemar La Concepción, la Victoria y la Trinidad llegaron a Tidor.
La Trinidad sufrió también importantes averías que la mantuvo tres meses fuera de servicio, pasando la carga de especias a la Victoria. diciembre 21. Elcano experimentado y leal capitán de la corona, segundo de Magallanes, partió de Tidor hacia Sevilla, siguiendo la conocida ruta del Cabo de Buena Esperanza.
Llegó sin tropiezos a las islas del Cabo Verde en busca de víveres y agua, pero los marineros que bajaron a tierra fueron apresados por las autoridades portuguesas (en legítimo resguardo de sus dominios) y el gobernador libró orden de captura para la nave surta en puerto.
1522. setiembre 6. Una hábil maniobra de Elcano, le permitió huir a tiempo y hacerse a la mar, llegando al puerto ed Sanlúcar, con apenas 18 sobrevivientes. Se había cumplido la hazaña más grande de su tiempo.
Walter Rela

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