Cuando Clarín denunciaba al vapor de la carrera

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Edición del diario Clarín del 9 de marzo de 1993
Edición del diario Clarín del 9 de marzo de 1993
Hoy el Grupo Clarín pasa por momentos de incertidumbre al declararse como legal por la Corte Suprema de Argentina, la controvertida Ley de Medios Audiovisuales que regulariza las pautas que rigen el funcionamiento de los medios radiales y televisivos en la República Argentina y obliga a deshacerse de medios ante las regulaciones antimonopólicas estipuladas en la legislación.
Ese es el caso de Clarín que controla más de 250 canales de cable, emisoras de radio, televisión, periódicos, revistas y casas editoriales. Igualmente, tiene el dominio sobre proveedoras de Internet y mensajería, portales digitales y la fabricación y distribución de papel prensa. Ahora el grupo Clarín, deberá elegir si se queda con Canal 13 o con Cablevisión-Multicanal, ya que la nueva ley prohíbe a una misma compañía ser dueña de una licencia de televisión abierta y una compañía de cable.
Durante años, el diario Clarín y sus medios televisivos y de radio podían glorificar o hacer descender a los infiernos a quien se le antojara y esto último fue lo que le ocurrió a una pequeña empresa naviera argentina propietaria de un vapor de la carrera que fue atacada sin piedad por Clarín con acusaciones que luego se demostró- ante la Justicia- que no eran ciertas, pero ya era tarde, la compañía quebró.
El 9 de marzo de 1993, el diario Clarín dedicaba dos páginas de su edición y un recuadro en tapa, para denunciar al vapor de la carrera “Ciudad de Mar del Plata II” de la empresa argentina Tamul S.A. bajo un título altisonante: “Escándalo por mala comida y mugre en un barco al volver de Montevideo” y realizaba una extensa relación de los supuestos hechos y daba cuenta que en ese viaje una pasajera había enfermado por ingerir presuntamente alimentos en mal estado a bordo. ¿Cómo sabía Clarín que debía estar esperando en el puerto de Buenos Aires la llegada del vapor de la carrera, donde venía una supuesta pasajera que denunciaría que comió algo en mal estado?. ¿Periodismo de anticipación?
No, la realidad era otra. Era todo un operativo presuntamente armado donde intervenían la DGI argentina y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), según la denuncia de la empresa afectada.
El diario El Cronista  en su edición del 18 de marzo de 1993, titulaba "Grave denuncia de una empresa naviera contra funcionarios de la DGI"
El diario El Cronista en su edición del 18 de marzo de 1993, titulaba “Grave denuncia de una empresa naviera contra funcionarios de la DGI”
Pero hubo otros medios que dieron la información con imparcialidad, dándole cabida a las dos partes como debe ser. El diario El Cronista en su edición del 18 de marzo de 1993, titulaba “Grave denuncia de una empresa naviera contra funcionarios de la DGI” destacaba las declaraciones del entonces presidente de Tamul S. A.; Antonio Mazzetti (hoy fallecido) donde reveló que el operativo de la DGI “fue una extorsión motorizada por funcionarios de la DGI que al mismo tiempo son empleados de Buquebus en franca violación a los deberes de funcionarios públicos”. Simultáneamente las oficinas del vapor de la carrera en la calle Lavalle, eran allanadas por la DGI.
Mazzetti explicó en rueda de prensa que seis activistas gremiales del SOMU de Argentina participaron en la maniobra de desprestigio quienes embarcaron desde la capital uruguaya y “durante la travesía se dedicaron a destruir el barco”.
Los dos inspectores de la DGI argentina que intervinieron en el operativo contra el vapor de la carrera y a la vez eran abogados de la empresa rival, Buquebus, fueron separados de sus cargos según dio cuenta el entonces titular de la DGI argentina, Ricardo Cossio, a la compañía Tamul S. A.
No se pudo probar que había comida en mal estado y tampoco otras acusaciones, pero el daño ya estaba hecho y Clarín nunca rectificó la inexacta información.
Jorge Delgado, otro de los socios del vapor de la carrera, relataba en un expediente tramitado en un juzgado argentino que su firma “Tamul S.A.” era propietaria del buque denominado “Ciudad de Mar del Plata” que unía la ruta fluvial “Buenos Aires – Montevideo”, con el cual hasta el año 1993 no había tenido ningún tipo de inconveniente, hasta el 8 de marzo de aquel año, en el cual se procedió a efectuar un allanamiento en dicho barco, interviniendo inspectores de la DGI, con el objeto de lograr el secuestro de mercadería en mal estado y pruebas de evasión fiscal. Lo cierto es que nunca se pudo probar absolutamente nada de lo manifestado, con lo cual el deponente está seguro que esta maniobra fue realizada con el solo objeto de desacreditarlos públicamente, puesto que dicho operativo fue publicado, en la tapa del diario “Clarín” del día 9 de marzo de 1993 dándole gran destaque.

2 Comentarios

  1. Mi papa el señor nelson fernandes en esa epoca era fefe de cocina del vapor de la carrera y nunca hubo comidaeen mal estado todo fue una mentira horrible mi papa se quedo sin trabajo y nunca recibio su jubilacion por culpa de eso ni un peso recibio hasta hoy dia mi papa no se recupero mas de eso ojala se haga justicia mangas de estafadores

  2. Que gran verdad publicada. Conozco la historia muy a fondo por formar parte de aquel entonces. El sr. Juan Carlos Lopez Mena arraso con todo a su paso, con muchísima corrupción, no solo por el medio del grupo Clarin, sino también acompañado por el gobierno de los 90s.

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