Alejandro Lafluf nos presenta un libro para reflexionar sobre la situación de América Latina

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Alejandro Lafluf durante una de sus conferencias - Foto ICN Diario

El escritor y docente uruguayo Alejandro Lafluf, nos presenta un trabajo de investigación donde desvela la situación económica y social de una región en el excelente libro: “América Latina las alas abiertas” de editorial ICN

¿Por qué “Las Alas Abiertas” profesor?
Originalmente este libro iba a llamarse como su último capítulo: “América Latina: Hacia una Revolución de Sentido”. Como los discos que a veces llevan el nombre de su mejor tema. La Editorial me sugirió este otro título y me gustó. La Revolución de Sentido descansa sobre la idea de que el Hombre no solo tiene raíces sino también alas. Por lo tanto, la Libertad no solo es económica sino existencial. El Sentido da respuesta a la cuestión existencial y por eso es tan poderoso.
¿Poderoso incluso económicamente?
El Sentido no se identifica con el placer, ni con el consumo, ni con el poder, ni con la necesidad, ni siquiera con el interés. El Sentido es propósito, es finalidad. El Sentido es la verdad de cada uno. Esa verdad no se inventa, se descubre. No se concede, se conquista. La pobreza es material pero también es un estado espiritual. La pobreza es económica pero la salida de la pobreza no es económica. Si lo fuera la corregiríamos con ingreso. Por eso siempre vemos que apenas mengua el ingreso del Estado la persona vuelve al mismo estado de pobreza. No se trata de abandonar la estrategia de ingreso sino de trascender las estrategias exclusivamente basadas en el ingreso. La salida definitiva de la pobreza no tiene que ver con el ingreso sino con  las destrezas espirituales para conseguirlo. El Sentido procura la caña y consigue el pescado. El Sentido tiende a su propia realización y si encuentra la oportunidad es porque sabe dónde buscarla. Por eso es tan importante convertirlo en una política de Estado.
¿Convertir al Sentido en una Política de Estado? ¿Cómo?
Integrándolo al Sistema Educativo. El Sistema Educativo tiene actualmente dos pilares: Conocimiento y Valores. Es necesario convertir al Sentido en el tercer pilar del Sistema. El Sentido potencia el Conocimiento y da respuesta a la Crisis de Valores. El Sentido potencia el conocimiento porque desde los griegos sabemos que no aprendemos cuando repetimos o memorizamos sino cuando nos emocionamos. Y no hay nada que emocione más a una persona que tener claro lo que quiere ser en la Vida. Una Educación basada en el Sentido permite identificar y canalizar esas emociones. Si el conocimiento depende de la emoción entonces un Sistema educativo en condiciones de gestionar correctamente las emociones es un Sistema útil, digno y poderoso. El Sentido no compite con la Educación. El conocimiento es invaluable. El conocimiento abre un mundo de posibilidades al alumno. El Sentido no viene a restarle posibilidades al conocimiento sino a sumarle posibilidades al alumno.
¿Por qué afirma que el Sentido da respuesta a la Crisis de Valores?
Un Estado que acompaña, potencia y ayuda a una persona a conquistar su Sentido es un Estado útil sobre todo para aquellos que provienen de contextos familiares desfavorecidos, vulnerables o críticos (violencia doméstica) y que por tanto no han contado con la debida contención y protección. Si un niño tiene familia y contención afectiva seguramente tendrá Sentido. Pero si un niño no tiene familia ni contención afectiva entonces ayudémoslo con su Sentido – la ética y las consecuencias económicas vendrán por añadidura –. No sigamos pretendiendo que ayudamos a ese niño desde el Estado ofreciéndole valores porque no es así (sobre todo en un sistema incapaz de proporcionar un trato personalizado). El Sentido no solo colocará una semilla en el espíritu de nuestros jóvenes –  que dará sus frutos –  sino que lo hará a tiempo. Debemos evitar que se vayan pero si se van que al menos lo hagan portando consigo esa semilla que, tarde o temprano, los interpelará y los guiará. Si no ayudamos a nuestros muchachos a procurar ese Sentido entonces abandonarán el Sistema educativo y se irán sin nada: sin conocimiento, sin valores, sin sentido y sin futuro. Si no hacemos algo (ahora) el dolor de esos muchachos forjará un espíritu prácticamente irreversible y entonces será demasiado tarde…para todos.
¿O sea que el incentivo tiene que ser espiritual?
Y económico. Por eso el libro propone la creación de un Fondo Nacional de Juventud. La baja tasa de ahorro del continente determina que nuestros hijos al alcanzar la mayoría de edad no cuenten muchas veces con una ayuda inicial que les permita acceder a una vivienda y formar una familia, continuar con sus estudios, emprender un negocio o realizar un viaje. La idea es garantizar un bono estatal para cada ciudadano que alcance la mayoría de edad y haya culminado el bachillerato.
¿Cómo funciona el Sistema? 
El beneficio es universal y se otorga a todos los nacidos a partir del 1º de Enero de 2018. La Dirección Nacional de Identificación Civil informará al Banco Nación de las cédulas que se registren, a partir de esa fecha, correspondientes a los nacimientos de cada año. Con ese número se creará una cuenta individual donde se depositará una suma inicial de mil dólares. Con el total de los depósitos se creará un Fideicomiso (Fondo) que será administrado por el Banco Nación. El Fondo será prácticamente auto-suficiente porque durante dieciocho años solo acumula capital y lo invierte para aumentar la rentabilidad del dinero depositado. Al culminar el decimoctavo año el Fondo transferirá el dinero exclusivamente a favor de los nacidos en el año 2018 que hayan culminado el bachillerato y así sucesivamente. En mi país, por ejemplo, nacen cincuenta mil personas por año, por tanto el Fondo al cabo de 18 años administrará una suma de 900 millones de dólares – incrementada por la rentabilidad de las inversiones realizadas -. En otros países obviamente el monto será mayor. El Fondo contribuirá al mejor desarrollo personal de nuestros jóvenes. La universalidad del beneficio implica que luego que comiencen los desembolsos los jóvenes contarán con una ayuda mínima inicial para emprender sus proyectos, ayuda que será incrementada si ese joven se asocia con otro que también cuente con el beneficio (hermano, amigo, novio o novia). El Sistema generará una sinergia positiva en diversos ámbitos (estudio, familia, vivienda, empresa, realización personal). El Fondo (individual o incrementado por asociación vincular) desincentiva la deserción del sistema educativo, está en línea con una política de seguridad pública y promueve la realización personal de nuestros jóvenes al garantizarles un respaldo económico inicial.
¿Cuál es el problema económico fundamental de América Latina profesor?

Para contestar esa pregunta es necesario volver al principio, donde todo comenzó. Es necesario volver a la Crisis de 1929. El problema fundamental de la Gran Depresión era, sin duda, el estancamiento. El drama de Roosevelt y Keynes consistía, precisamente, en cómo hacer para salir del estancamiento y retornar al pleno empleo. El problema (y aquí comenzó todo) fue que en lugar de corregir el estancamiento y el desempleo el Keynesianismo (década del 50) lo disimuló todo a través del Estado (gasto público) y de ese modo, si bien solucionó la crisis, creó las condiciones de una crisis mayor que se desató con fuerza años después (década del 60) cuando aparecieron el déficit y la inflación y resurgieron de nuevo el estancamiento y el desempleo. El Monetarismo de los 70 tenía que corregir el problema de fondo (el estancamiento y el desempleo) agravado ahora por el déficit y la inflación. Sin embargo, el Monetarismo no corrigió el problema de fondo sino que lo disimuló todo a través del crédito externo y del dinero. Si bien solucionó la crisis, creó las condiciones de una crisis mayor que se desató con fuerza años después cuando apareció el endeudamiento externo (década del 80) y resurgieron con fuerza el estancamiento, el desempleo, el déficit y la inflación. El Neoliberalismo (década del 90) tenía que corregir el problema de fondo (estancamiento y desempleo) agravado ahora por el déficit, la inflación y el endeudamiento. Sin embargo, el Neoliberalismo no corrigió el problema de fondo sino que lo disimuló todo a través de las privatizaciones y  la desregulación del mercado. Si bien solucionó la crisis, creó las condiciones de una crisis mayor que se desató años después cuando aparecieron la pobreza y la exclusión social y resurgieron con fuerza el estancamiento, el desempleo, el déficit, la inflación y el endeudamiento (Década del 00). La Globalización financiera tenía que corregir el problema de fondo (estancamiento y desempleo) agravado ahora por el déficit, la inflación, el endeudamiento, la pobreza y la exclusión social. Sin embargo, la globalización no corrigió el problema de fondo sino que lo disimuló todo a través de las burbujas financieras (inmobiliaria y de commodities). Si bien solucionó la crisis (década de oro) creó las condiciones de una crisis mayor que se desató con fuerza años después cuando esas burbujas estallaron (2015) y resurgieron con fuerza el estancamiento, el desempleo, el déficit, la inflación, el endeudamiento, la pobreza y la exclusión social (2017).
Por lo tanto, lo que ha venido ocurriendo, en realidad, es que nunca nos hemos preocupado por resolver el problema de fondo (estancamiento y desempleo) porque siempre hemos encontrado distintas formas de disolverlo (Keynesianismo, Monetarismo, Neoliberalismo y Globalización financiera).
¿Cómo se corrigen el estancamiento y el desempleo de forma genuina? 
El estancamiento y el desempleo remiten directamente al Crecimiento. Por lo tanto, si pretendemos resolver la crisis actual y encaminar la salida tenemos que plantarle cara al Crecimiento. Y la clave del crecimiento es la Inversión. Y la inversión, como sabemos, puede asumir tres formas: Inversión privada, Inversión pública o Inversión extranjera. El problema de la inversión extranjera, es que en lugar de crear polos estables de desarrollo integral, ha generado enclaves extractivos altamente volátiles. Si la inversión extranjera se convierte en un enclave entonces no favorece el desarrollo integral. Si se concentra en la extracción de materias primas entonces no tiene forma de agregar valor y si se retira del continente apenas aparecen los primeros signos de crisis entonces no puede constituirse en un factor estable de desarrollo. La solución a estos tres graves problemas es la misma: que la inversión extranjera se ensamble con la nacional y pueda, de ese modo, enraizarse en el país. Los Gobiernos deben avocarse a pensar mecanismos inteligentes que promuevan este anclaje. Es necesario promover estos mecanismos de ensamble. Solo una inversión extranjera debidamente anclada e integrada a la inversión nacional está en condiciones de convertirse en un polo de desarrollo integral. Solo una inversión extranjera enraizada puede ser estable. Y solo una inversión extranjera asociada con la inversión nacional está en condiciones de organizar nuevas formas de producción e inversión que agreguen valor y nos alejen de la primarización.
En cuanto a la Inversión privada es necesario entender que el mundo asiste hoy a una segunda revolución burguesa – como enseña Mires -. Sin embargo, hay dos diferencias profundas con aquella primera revolución burguesa: la primera es que no se trata de una revolución industrial sino tecnológica y digital basada fundamentalmente en el conocimiento y la innovación. La segunda es que esta revolución cuenta ahora con dispositivos de distribución altamente desarrollados que permiten que sus frutos no se concentren sino que, por el contrario, lleguen a toda la población. Y estas dos diferencias, aunadas, lo cambian todo.
Las democracias latinoamericanas han construido grandes canales de distribución, pero esa extensa red de canales, para utilizar una metáfora hidráulica, necesita (ahora) de mucha agua, pues de lo contrario, no servirá de nada. Y la única forma de asegurar tanta agua (léase, riqueza) es potenciando esta segunda revolución burguesa. Es necesario conectar de una vez con esta nueva camada empresarial y promoverla decididamente para asegurarnos el agua suficiente, que esta extensa red de conductos distributivos necesita, de lo contrario, nos dedicaremos a administrar la escasez y la frustración y a ningún país le ha ido bien haciendo solo esas dos cosas. Tenemos que comulgar con los sujetos capaces de traer el agua suficiente para llenar esos conductos distributivos y asegurar así la sostenibilidad de los cambios, de tal modo de poder elevar a nuestros países un peldaño más en la escalera del crecimiento y del desarrollo. El Estado debe contar con una estrategia de inversión privada que permita generar la riqueza necesaria para asegurar el crecimiento de la economía y tornar sostenible el desarrollo. La Economía no es un juego de suma cero, porque sabemos que el valor se crea, y por lo tanto sería imperdonable condenar la fuerza y creatividad de estos empresarios privados.
¿Qué papel juega el Desarrollo? 
El Desarrollo hay que pedírselo a la política no a la economía. El crecimiento es un proceso económico desigual y por tanto es una necedad exigirle a un proceso económico que se expanda y crezca de forma simétrica de tal modo que impacte y beneficie simultánea e idénticamente a todos. Los procesos económicos se desarrollan en forma asimétrica y la corrección de esas asimetrías debe ser política. Por eso digo que la igualdad hay que pedírsela a la política, no a la economía. El mercado es una bestia salvaje pero noble. Por eso no la podemos matar ni encerrar sino que la tenemos que domesticar. Pero no domesticar económicamente (planificación) sino políticamente a través del Estado (eficiencia y calidad de las políticas públicas). Reprochar al Capitalismo el daño que causa, como consecuencia de un Estado ausente o ineficaz, es injusto, y lo es porque el reproche se ensaña con el sistema capitalista y pide matar a la bestia, cuando de lo que se trata, es de domesticarla políticamente. El equilibrio económico sabe que el Mercado – léase libertad empresarial y libertad de trabajo– es el mejor instrumento para generar riqueza y corregir la pobreza (crecimiento) y el Estado es, a su vez, el mejor instrumento para distribuir riqueza y corregir la desigualdad (desarrollo).  La redistribución apunta principalmente a la desigualdad no porque desconozca el valor del crecimiento y su importancia para corregir la pobreza, sino porque sabe que el crecimiento corrige la pobreza pero no con la intensidad y con la estabilidad que lo haría si existiera igualdad. El crecimiento genera oportunidades pero si no existe igualdad esas oportunidades no pueden ser aprovechadas por todos. El equilibrio es un fin, pero según lo entiendo, también es una estrategia y una metodología. Si la metodología (análisis) advierte que existe intercausalidad entre crecimiento, desarrollo, pobreza y desigualdad entonces la estrategia no puede ser sino integral tratando de utilizar esas conexiones positivamente (un puente separa pero también une) y buscando generar una sinergia entre esos elementos que pueda crear cohesión social (fin).
El primer frente de lucha contra la desigualdad es el crecimiento y la inversión. El segundo frente es el gasto social y el sistema de seguridad social en su conjunto. En este punto lo más importante es que la redistribución se institucionalice alejándose de mecanismos clientelares. El tercer frente es el sistema tributario y fiscal. La redistribución requiere de un sistema tributario con bases internas de tributación en condiciones de sustentar las políticas públicas fundamentales que le dan consistencia y contenido. Un Estado débil (en lo tributario) no puede desempeñar un papel activo (en lo fiscal) y sin políticas públicas activas el equilibrio económico se convierte tan solo en una hermosa palabra.
En su obra apunta que una de las claves del desarrollo pasa por la descentralización. ¿A qué se refiere exactamente?
El equilibrio económico necesita crecimiento de calidad y desarrollo integral. Ahora, no hay desarrollo integral, ni crecimiento de calidad, sin descentralización. En efecto, si el desarrollo se circunscribe a las grandes capitales, si los frutos de ese desarrollo no se extienden a lo largo y ancho de una nación, entonces no hay (no puede haber) desarrollo integral.  Ahora bien, si la inversión privada decide instalarse en el interior (pero, a un mismo tiempo, carece de las condiciones estructurales que necesita) no puede sino concentrase exclusivamente en las materias primas – consolidando así la primarización -. Tenemos que romper este círculo vicioso. Tenemos que descentralizar la economía si pretendemos avanzar hacia un crecimiento de calidad que nos aleje de la primarización y nos acerque al desarrollo integral. No se trata de reducir o aumentar las transferencias gubernamentales ni de aumentar exageradamente los incentivos o exoneraciones de los regímenes de promoción de inversiones. De lo que se trata es de descentralizar la inversión pública. El Estado a través de la inversión pública es el responsable de generar las condiciones estructurales para que la inversión privada – nacional y extranjera – se instale en forma óptima y estable. Si la inversión pública se descentraliza entonces generamos las condiciones para que la inversión privada se descentralice. Si la inversión privada se descentraliza entonces avanzamos hacia el desarrollo integral y los frutos del crecimiento (fundamentalmente el empleo) pueden distribuirse. Si la inversión privada se descentraliza, porque ahora cuenta con las condiciones para instalarse óptimamente en el interior – departamentos y provincias – entonces habremos generado las condiciones necesarias para que la inversión no se concentre necesariamente en las materias primas (extracción) y pueda abrirse a nuevas posibilidades de inversión que incluyan la agregación de valor. La descentralización política (transferencias, pactos de co-participación, tercer nivel de gobierno) es importante pero la descentralización de la economía es la clave para un crecimiento de calidad y un desarrollo integral. Y la descentralización de la economía comienza por la descentralización de la inversión pública.
¿Cómo se construye el Equilibrio Económico?
Tenemos que superar el Liberalismo Económico de Smith, el Materialismo de Marx, el Estatismo de Keynes, el Monetarismo de Hayek, el Neoliberalismo de Friedman y el Globalismo de Negri. ¿Cómo? Dejando de pensar en términos absolutos, rescatando lo más valioso de cada una de estas escuelas y abandonando lo que ya sabemos que no funciona. ¿Qué es lo más valioso del liberalismo económico de Smith? La Libertad. La libertad tiene todavía mucho para decir, tiene mucho para darnos y sobre todo tiene todavía mucho que enseñarnos. ¿Qué es lo que ya no funciona de ese liberalismo? La mano invisible. La idea de que lo económico y lo social se auto-regulan y nos conducen por sí mismos al equilibrio y por tanto que la política está de más ¿Qué es lo más valioso del Materialismo de Marx? El Capital y el Trabajo. ¿Qué es lo que ya no funciona del Marxismo? La lógica del Amo y el Esclavo y la idea de que el modo de producción de la vida material determina todas las manifestaciones del espíritu humano. ¿Qué es lo más valioso de Keynes? El Estado ¿Qué es lo que ya no funciona del Keynesianismo? El Estatismo. Y no solo porque conduce al déficit y a la inflación sino porque desconsidera al mercado y el papel valioso que juega la iniciativa privada. ¿Qué es lo más valioso del Monetarismo de Hayek? El Crédito. El crédito es como la lluvia para una economía ¿Qué es lo que ya no funciona? La idea de apostarlo todo al dinero y a la especulación desconsiderando la productividad y rentabilidad de las inversiones. Si la lluvia cae sobre nada el crédito se convierte en endeudamiento. ¿Qué es lo más valioso del Neoliberalismo de Friedman? El Mercado. El Mercado es un ámbito insustituible para que se encuentren la oferta y la demanda, para que se formen los precios y aparezcan las señales genuinas que necesita la inversión ¿Qué es lo que ya no funciona del Neoliberalismo? La idea de apostarlo todo a un mercado completamente desregulado. La idea de arrinconar al Estado privándolo de sus bases internas de tributación, todo lo cual, ya sabemos, nos conduce al desamparo (darwinismo social) a la pobreza y a la exclusión social. ¿Qué es lo más valioso del Globalismo de Negri? La Globalización y la inter-conectividad de los sistemas. ¿Qué es lo que ya no funciona? La idea de que la globalización del capital solo acarrea efectos perversos. La idea de que alguien más lo hará por nosotros. Que la globalización nos golpeará a la puerta portando consigo la integración y el comercio que necesitamos, sin advertir que la globalización solo es buena si nos enganchamos a ella de la mejor manera y construimos las salvaguardas necesarias, de lo contrario, esa misma globalización, nos puede destruir, o peor, nos puede ignorar.
¿Qué es lo que necesitamos entonces?
Lo que necesitamos puede resumirse en una sola palabra. O mejor en cuatro palabras que tienen la misma raíz: Integrar, Integral, Integridad e Integración. Se trata de integrar no de igualar. La clave no pasa por igualar sino por integrar a todas las minorías discriminadas. No se trata de igualar situaciones diversas sino de integrarnos todos en una Sociedad diversa. Es la Diversidad en la Unidad y la Unidad en la Diversidad. Esa es la clave para construir una sociedad sana, solidaria y dinámica. En materia económica lo que necesitamos es Integralidad. La Economía tiene que ser integral. Necesitamos producción y distribución, Estado y Mercado, libertad e igualdad, Crecimiento y Desarrollo. Necesitamos agua y no podemos tener agua solo con oxígeno o solo con hidrógeno. Necesitamos de ambos. Todo lo que se desarrolla crece y todo lo que crece se desarrolla”, por lo tanto, “nada crece si no se desarrolla y nada se desarrolla si no crece”. La clave de la política pasa por la Integridad. Si no hay integridad moral no puede haber compromiso político. Solo un político íntegro es capaz de asumir un compromiso político. La falta de integridad impide el compromiso y sin políticos comprometidos el cambio es imposible. Cuando no hay integridad la corrupción es inevitable. Por eso digo que la indiferencia (no el dinero) es la madre de la corrupción. Por último la clave en materia internacional pasa por engancharnos de la mejor manera a la globalización. La integración es la clave porque en un mundo globalizado las estrategias individuales ya no funcionan. No se trata de abrirnos o de cerrarnos sino de integrarnos. Si no nos integramos fracasaremos porque cuando nos enfrentemos al oleaje internacional nuestros barcos naufragarán y naufragarán de forma trágica no por haber asumido estrategias aperturistas o proteccionistas sino por haber cometido el error imperdonable de haber zarpado solos. En breve: integrarnos entre nosotros, ser íntegros con nosotros mismos y con los demás, ser integrales en nuestras concepciones de desarrollo e integrarnos comercialmente a la región y al mundo. Creo que por ahí pasan las claves de lo que necesitamos.
Gracias por su tiempo Profesor.
Gracias a usted.
Perfil:
El autor, el Dr. Alejandro Lafluf , nacido en Uruguay,  es Abogado- Analista internacional- Máster en políticas públicas (FIIAPP) y Tributación (UM)
América Latina. Las Alas Abiertas. Alejandro Lafluf. ICN Editorial. 2017.

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