Cristina Kirchner intenta potenciar un libro que da una visión falseada de la historia reciente de Uruguay

El libro que Cristina Kirchner quiere imponer por alguna razón, no logra aportar la verdad y solo logra confundir a los lectores. "38 estrellas", es en definitiva una obra militante que al asegurar que eran presas políticas cuando no lo eran, invalida la fiabilidad de todo el relato.

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Cristina Kirchner (Foto CIJ)

La expresidente de Argentina, Cristina Kirchner, llegó ayer lunes a los tribunales de Comodoro Py a comparecer en el juicio por la causa “Vialidad”, que la tiene como acusada por corrupción.

La exmandataria, que busca dar golpes de efecto para que nadie hable directamente de sus condenas, hizo todo lo posible para mostrar que llevaba un libro y con muy poco disimulo intentaba que los periodistas y las cámaras lo vieran. El título “38 estrellas”

El portal argentino Infobae, reseñaba el hecho: “Mientras escuchaba la lectura de la acusación de la Fiscalía, la a ex presidenta sacó un libro que hojeó brevemente: una investigación de la periodista Josefina Licitra sobre la fuga de presas políticas en Montevideo, Uruguay, durante 1971. Entre aquellas protagonistas, estaba la actual vice del país vecino, Lucía Topolansky, cargo que Cristina busca obtener en octubre”.

Los errores del libro 38 estrellas

Sobre este libro y los errores históricos que contiene los analizamos en la crítica que hicimos en setiembre de 2018 en el artículo “38 estrellas”: un libro que insiste en mostrar una historia distinta a lo que ocurrió en Uruguay

En la crítica se señalaban los errores y las “licencias” que se tomó la autora para terminar contando una historia muy distinta a la realidad. Allí explicábamos:

La escritora argentina Josefina Licitra, escribió un libro sobre la fuga de presas tupamaras de una cárcel de Uruguay el 30 de julio de 1971, en plena época de democracia en el país sudamericano. El relato de “38 estrellas” (Seix Barral), es otra narración que no toma en cuenta la realidad histórica de lo que realmente ocurría en Uruguay en esos años

La autora, califica de “presas políticas” a las fugadas, sin situar en el tiempo que Uruguay estaba bajo gobierno democrático, elegido libremente en las urnas por el pueblo y que quienes estaban presos o presas en las cárceles, eran personas que habían perpetrado hechos graves atentando contra la Constitución. Todas fueron juzgadas en tribunales civiles y procesadas en democracia por delitos comunes como secuestro, asesinato y robo.

El golpe de Estado de los militares ocurrió el 27 de junio de 1973 y los tupamaros venían atentando contra la democracia desde los años 60, y este es un detalle que no se puede ignorar como tampoco dejar de lado que sin los secuestros, asesinatos y robos de los guerrilleros, los militares no habrían tenido el pretexto para llegar al poder.

En una entrevista, Licitra señala como llegó a esta historia. Si bien reconoce que los tupamaros actuaban desde los 60, no aclara que los sediciosos hostigaron a distintos gobiernos democráticos con sus acciones:

A principios de 2011, cuando trabajaba en un perfil sobre José Mujica —quien entonces era presidente de Uruguay—, tuve una entrevista con Lucía Topolansky: su compañera afectiva y, principalmente, una senadora nacional de presencia fuerte en el Parlamento. En aquella charla, Topolansky habló de la gesta colectiva que había sido el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), al que ella y Mujica se habían sumado en los 60, contó cómo esa militancia tenía sus réplicas en las decisiones de gobierno, recorrió su propia vida y evocó los eventos políticos y personales que habían marcado su juventud. Ahí mencionó, sin mayor detenimiento, la Operación Estrella: una fuga carcelaria que ocurrió en Montevideo el 30 de julio de 1971, que llevó a la libertad a treinta y ocho presas políticas y que, hasta el momento, aún cuando tenía cualidades llamativas, no había sido recordada por ninguno de mis entrevistados anteriores.

Para clarificar lo que sucedía en esos años en Uruguay, vale recordar lo que revelaba en su libro de memorias, el célebre comisario de Inteligencia Alejandro Otero, el policía que logró desbaratar al grupo tupamaro:

La verdad histórica nadie la puede cambiar. Los tupamaros nunca lucharon contra la dictadura militar, porque aparecieron  en los 60’ para desestabilizar con robos, secuestros y asesinatos a gobiernos democráticos elegidos por el voto popular y cuando ocurre el golpe de Estado en Uruguay (junio de 1973),  a causa de las acciones de los tupamaros,  más del  90% de los subversivos ya estaban  en la cárcel, por el trabajo nuestro, el de las fuerzas policiales.

LEA:  ‘Otero, el comisario que enfrentó a los tupamaros’

El libro que Cristina Kirchner quiere imponer por alguna razón, no logra aportar la verdad y solo logra confundir a los lectores.
En definitiva una obra militante que al asegurar que eran presas políticas cuando no lo eran, invalida la fiabilidad de todo el relato.

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