Brasil: Más del 70% de la violencia sexual contra los niños ocurre dentro de casa

Los datos del Disque 100 muestran que sólo el año pasado se registraron un total de 17.093 denuncias de violencia sexual contra menores de edad. La mayoría de ellas son de abuso sexual (13.418 casos), pero hay denuncias también de explotación sexual (3.675)

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C contra aarrera contra la pedofilia "Federal Kids", organizada por la Polícia Federal, (Foto Agencia Brasil)

En alusión al Día Nacional de Combate al Abuso y la Explotación Sexual de Niños y Adolescentes, realizado este sábado, padres y niños de 0 a 14 años participaron en una carrera en el Parque de la Ciudad, en Brasilia. El evento, que reunió a unas 800 personas, es una iniciativa de la Policía Federal, con el apoyo del Ministerio de la Mujer, de la Familia y de los Derechos Humanos y del gobierno del Distrito Federal. El objetivo es alertar a la sociedad sobre este tipo de crimen e involucrar a la familia en la prevención y combate.

Los datos del Disque 100 muestran que sólo el año pasado se registraron un total de 17.093 denuncias de violencia sexual contra menores de edad. La mayoría de ellas son de abuso sexual (13.418 casos), pero hay denuncias también de explotación sexual (3.675). Sólo en los primeros meses de este año, el gobierno federal registró 4,7 mil nuevas denuncias. Las cifras muestran que más del 70% de los casos de abuso y explotación sexual de niños y adolescentes son practicados por padres, madres, padrastro u otros parientes de las víctimas. En más del 70% de los registros, la violencia fue cometida en la casa del abusador o de la víctima.

“Hay una cultura de los malos tratos en el país, y la gente necesita implementar la cultura de los buenos tratos a los niños y los adolescentes, los buenos tratos en familia”, afirma Petrúcia de Melo Andrade, secretaria nacional de los Derechos del Niño y del Adolescente Ministerio de la Familia, Mujer y Derechos Humanos. La secretaria cita el Estatuto del Niño y del Adolescente para resaltar la responsabilidad de la familia en los cuidados de los menores de edad, y pide mayor implicación.

“Es una campaña que involucra a la familia. Cuando la gente rescata el artículo 227 del Estatuto del Niño y del Adolescente, en la cima del cuidado del niño y del adolescente, está primero la familia, en segundo lugar la sociedad en general y, por segundo, que es el momento de que esta familia traiga a sus hijos y esté en el cuidado con ellos. Momento de confraternización y alegría y, al mismo tiempo, traer a esos niños a una reflexión de un crimen que Brasil no puede soportar” , añadió.

Enseñar a los niños

Para Adriana Faria, subsecretaria de Políticas para Niños y Adolescentes de la Secretaría de Justicia del DF, los niños, en buena parte de los casos, no tienen noción de lo que es el abuso sexual. “Lo incomoda, ella generalmente sabe que eso es mal, pero no necesariamente que es un abuso sexual que necesita ser denunciado. La gente necesita crear mecanismos para que ellas conozcan su propio cuerpo, sepan proteger el propio cuerpo y sepan identificar que tiene algo y que no pueden buscar ni padre ni madre, hay que saber a un profesor en la escuela, o un consejo tutelar “, explica.

La autonómica Daíza Vaz Cortella participó en la carrera con su hija Elisa, de 5 años. También está de acuerdo en que es necesario educar a los propios niños para prevenir la violencia, y los padres no pueden tener vergüenza de abordar la educación sexual con sus propios hijos.

“Nosotros, padres, tenemos que conversar con nuestros niños y explicar sobre los peligros, aclarar sobre las partes íntimas, cómo identificar un abuso. No podemos tener vergüenza de educar a los niños con esa conciencia”, dice.

Al lado del hijo Pedro, de 7 años, María de Fátima Sampaio era sólo sonrisas y un poco de cansancio después de correr unos 250 metros empujando la silla de ruedas del niño, que tiene parálisis cerebral. Para ella, niños con discapacidad son todavía vulnerables a situaciones de abuso y violencia sexual y, en ese sentido, la concientización del núcleo familiar y la capacitación de profesionales de la educación y consejos tutelares es crucial para el enfrentamiento del problema.

“Los niños especiales, a menudo, se vuelven más vulnerables porque no tienen los mismos mecanismos de defensa que otros, por lo que la participación de la familia, los padres, la escuela y el poder público es fundamental”, afirma.

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